Crónica:
Paraíso 2019

POR JESÚS CÁMARA | CONCERTS | 27.6.19


Sabemos que lo principal en un festival es la música, y el éxito de un evento musical de este tipo se mide en lo buenas que han sido las actuaciones y la reacción del público a estas, pero también es cierto que la mala organización de un festival puede hacer sombra a los más destacados conciertos. Ni de lejos es el caso del festival Paraíso, que en su segunda edición, y aspectos musicales aparte, se posiciona como uno de los festivales mejores organizados del año. Tanto en gestión como en los servicios ofertados antes y durante del festival, fuera y dentro de él, este joven festival puede hacer palidecer a otros festivales con muchas más ediciones a sus espaldas. Todo esto, sumado a una identidad visual exquisita y cuidada al extremo, hace que hasta el peor concierto entre un poco mejor. Si comparamos los dos días del festival, el primero brilló algo más que el segundo, en parte debido a las actuaciones, en parte también a que los asistentes no arrastraban los estragos del día anterior, como pareció ocurrir el sábado 15. Estos son algunos de los artistas que esperábamos con más ganas.


JACQUES GREENE


Una de las actuaciones que abrían el festival el viernes, las más esperada por un servidor, y tal vez por eso, la más decepcionante. El canadiense sólo incluyó una escasa selección de temas propios, a pesar de haber publicado su último EP hace apenas unos meses, y, tal vez por el horario en el que tuvo que tocar, optó por un repertorio más amigable a ciertos oídos. Las transiciones entre algunos temas dejaron bastante que desear, y en algunos momentos su dj set parecía más un autoboicot que otra cosa.

CHVRCHES. Foto de Rodrigo Mena, cedida por Paraíso.

CHVRCHES


Qué pintaban los británicos en el cartel era uno de los comentarios recurrentes cuando se desveló su participación en el festival a principios de año, lo cual demuestra que el público general no entiende muy bien el concepto de electrónica. En cualquier caso, las dudas fueron disipadas por una Lauren Mayberry que, cual personaje del Animal Crossing, se pasó todo el concierto girando sobre sí misma y haciendo girar al público con momentos estelares como ‘Leave a Trace’, ‘The Mother We Share’ y ‘Clearest Blue’, demostrando que no solo su posición en un cartel de electrónica tiene muchísimo sentido sino que ha sido además uno de los grandes aciertos de la propuesta de esta edición.

POLO & PAN


Los franceses brillaron con fuerza a última hora del viernes, trayendo su estilo más característico a un show que a unos se les hizo larguísimo y a otros nos pareció insuficiente. Algunas dificultades técnicas eclipsaron en cierta medida un sonido que debería haber sonado más limpio, especialmente en los bajos, pero a esas horas de la noche a nadie pareció importarle, y el buen rollo de Paul Armand-Delille y Alexandre Grynszpan suplió con creces cualquier aspecto técnico que pudiese fallar.

Rhye. Foto cedida por Paraíso.

RHYE


Algo parecido ocurrió con el canadiense Mike Milosh. Superado el shock inicial por aquellos que sólo habían escuchado su música al descubrir que, en efecto, el vocalista y principal ejecutor del proyecto era un hombre y no una mujer, pudimos disfrutar de un concierto para recordar. Algunas canciones se alargaron innecesariamente hasta la saciedad, convirtiendo algunos de los títulos más esperados en momentos de desesperación, pero aún así el canadiense logró hacerse con el público y destacar en un festival en el que su sonido parecía desentonar un poco.

PEGGY GOU


El set de Peggy Gou fue uno de los mejores de la noche. Casi dos horas de una mezcla perfecta con algún problema de sonido al final del set, pero esto no impidió que su cierre fuese espectacular. Un nombre que se está haciendo cada vez más conocido en España gracias a sets como el del Primavera Sound el mes pasado o el que nos ocupa.

Peggy Gou. Foto de Rodrigo Mena cedida por Paraíso.

PIONAL


¿Cuánto duró el dj set de Pional? ¿Una hora? ¿Dos? ¿Tres? Realmente daba la impresión de que no terminaba, pero no creo que nadie pudiese quejarse. El madrileño Miguel Barros sin duda encendió el festival en una de las actuaciones más memorables del sábado, encandilando a un público que apenas se movió del sitio (que sí en el sitio) con su característica electrónica y abriendo con una intro de una de sus mejores colaboraciones, el ‘The Way That You Like It’ con Empress Of, un nombre que el festival podría apuntarse para el año que viene, sabemos que a Rodriguez le encanta España, guiño, guiño.


Si algo ha dejado claro esta segunda edición del festival es que es posible hacer las cosas bien en cuanto a logística, y, en cuando a música, que en España hay cabida para la electrónica, algo que todos sabíamos pero ningún festival era capaz de probar. Por muchas más ediciones.